ACEITE DE CHÍA: ¿POR QUÉ ES TAN BUENO?

diciembre 11, 2019

ACEITE DE CHÍA: ¿POR QUÉ ES TAN BUENO?

El aceite de chía es la mejor fuente natural de omega-3 a base de plantas: se obtiene a través del prensado en frío de la semilla, garantizando un aceite 100% puro y natural, libre de contaminantes.

Es el aceite vegetal de mesa con el mayor contenido de ácidos grasos omega-3 que se encuentra en la naturaleza: más del 63% de este aceite es omega-3. También contiene cantidades de sustancias bioactivas, como antioxidantes, tocoferoles y fitoesteroles, que hacen del aceite de chía un producto muy singular.

El tipo de omega-3 que se encuentra en el aceite de chia es el ácido alfa-linolénico (ALA). El ALA es una fuente dietética crucial de ácidos grasos omega-3 y su inclusión en la dieta es fundamental para la salud.

Basándose en la evidencia de estudios dietéticos en humanos con ALA, un adulto puede cubrir su requerimiento diario de ácidos grasos omega-3 con solo 2 ml de aceite de chía.

Existen estudios científicos que respaldan que el ALA del aceite de chia es beneficioso para la salud cardiovascular, mejora el perfil de los colesteroles y reduce los triglicéridos. Además, reduce la inflamación hepática y es eficaz contra la dislipidemia. Durante el embarazo, la madre se beneficia en gran medida del aceite de chia como suplemento de ALA, para cubrir todas sus necesidades y las de su bebé con Omega-3 ALA, EPA y DHA. Además, el aceite de chía no tiene sabor a pescado.

La ciencia también ha demostrado que el ALA del aceite de chia aumenta significativamente los niveles de ALA, EPA y DHA, produciendo proporciones mucho más bajas de omega-6 / omega-3, lo cual es muy beneficioso para la salud humana de estar mejor protegida contra las enfermedades crónicas modernas.

El aceite de chía es omega-3 de origen vegetal: su consumo, además de todos los beneficios que tiene para la salud, apoya nuestro objetivo de suministro sostenible de alimentos, como ciudadano de la Tierra, al ser una producción sostenible y ecológica. Además,  no tiene antecedentes de alergenicidad, y su consumo mundial está creciendo cada día.

¡Prueba el aceite de chía!

REFERENCIAS:

  1. Gwendolyn Barceló-Coblijn a, Eric J. Murphy. Ácido alfa-linolénico y su conversión a ácidos grasos n3 de cadena más larga: beneficios para la salud humana y un papel en el mantenimiento de los niveles de ácidos grasos n3 en los tejidos. Progreso en la investigación de lípidos 48 (2009) 355–374
  2. Valenzuela B., J.G. Gormáz, L. Masson S., M. Vizcarra, P. Cornejo Z., A. Valenzuela B. y G. Tapia O. Evaluación de la bioconversión hepática de ácido alfa linolénico (ALA) a ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA) en ratas alimentadas con aceites de chia (Salvia hispánica) o rosa mosqueta (Rosa rubiginosa). GRASAS Y ACEITES 63 (1), ENERO-MARZO, 61-69, 2012.
  3. Rodrigo Valenzuela B., Julio Sanhueza C., Alfonso Valenzuela B. Nuevas fuentes dietéticas de ácido alfa-linolénico: una visión crítica. Rev Chil Nutr Vol. 39, No3, Septiembre 2012

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